
I,E, N º80407” GONZALO UGAS SALCEDO”
TIPOLOGIA
¿ Ubícate Cuál de ellos eres tú ¿
Parte del trabajo de quienes conducimos instituciones es el manejo de la dinámica grupal .Generalmente, los grupos tienen un gran potencial de integración y autorización y la persona moderadora puede contar con la voluntad constructiva de los integrantes. Sin embargo, hay algunas personalidades típicas que pueden dificultar el trabajo grupal.
Conocer las respectivas características de estas personalidades evita que la persona que lidera ,adminiztra o conduce, se ponga nerviosa o reaccione equivocadamente y ayuda en la búsqueda de medidas adecuadas para el manejo del grupo.
El Tímido
El personaje tímido es el que menos llama la atención entre los “difíciles”. Generalmente permanece en segundo plano , participa poco y con frecuencia es olvidado por el grupo y a veces también por la persona moderadora . La limitación del tímido para comunicarse dificulta que otras personas reconozcan sus deficiencias y sus potencialidades. Por eso, la persona moderadora deberá estimularlo e incorporarlo cuidadosamente al proceso. A través de una conversación personal podrá descubrir algunos de sus lados fuertes .
El Hablador
El problema comunicativo de hablador es que no puede escuchar ni se interesa por lo que icen los demás. Como el hablador no presta atención al tema , tiene la tendencia de cambiar los temas , a menudo con el fin de obtener el reconocimiento de grupo. Muchas veces el grupo no logra controlar a un hablador, se deja dominar por él y por eso necesita el apoyo de la persona moderadora.
No se debe interrumpir bruscamente al hablador , pero se le puede limitar si se le hace un resumen de sus comentarios, para demostrarle que ha sido escuchado y entendido.
Además, hay que recordarle las reglas de comunicación, pero por ejemplo, limitación para cada aporte y la existencia de una lista para ordenar las intervenciones.
También da buenos resultados pedirle al hablador que resuma y visualice sus aportes en tarjetas.
Sabelotodo
Este participante también es una especie de hablador, pero además tiene el deseo de manipular al grupo en cierta dirección y comprobar su propia opinión como la única válida
El sabelotodo intenta sabotear cualquier discusión incipiente a través de la oferta de una solución “perfecta”, que defiende con vehemencia a menudo al emplear un lenguaje complicado.
Ante el sabelotodo, el resto de los participantes se sienten intimidados e ignorados, y reaccionan con agresividad o bien se retrae. La persona moderadora tiene que darle confirmación, pero sobre todo dejar en claro que existen reglas. Lo más importante es hacerle que se ha entendido su argumentación, pero que también existen otros puntos de vista relevantes. No se debe aceptar decisiones precipitadas antes de que haya sido discutido el mayor número de argumentos. Otra posibilidad de limitar la manipulación de un sabelotodo es al dividir el grupo grande en sub grupos y a juntar a sabelotodo con otros habladores.
El Agresivo
El participante agresivo s caracteriza por criticar todos los argumentos, métodos y personas. Existen dos tipos de agresivos : el hipersensible, a quien l gusta atacar a otros, pero no soporta ninguna crítica y el insensible, que se irrita con rapidez, pero en poco tiempo se olvida de todo y no le importa la reacción de los demás.
Para la persona moderadora es importante no dejarse provocar ni enfrascarse en dilución conflictiva. Frente a las agresiones, se debe mantener calmado y firme. No se debe rechazar el ataque, sino reconocer que ha percibido la expresión emocional. Es importante admitir posibles deficiencias, mostrar interés y apertura, pero también hay que defender a otros participantes y recordarle al agresivo que existen reglas de comunicación , tales como el usote palabra moderadas y en tono adecuado. Según sea el clima que una situación agresiva haya creado, se deberá hacer un flash del momento para analizar el conflicto.
El Negativo
El participante negativo tiene especial talento para encontrar los lados sombríos de cualquier asunto. Él no sirve o no funciona antes de que haya sido probado. La combinación del negativo con el sabelotodo da como resultado el sarcástico, que se muestra arrogante y superior a todos. Su ironía y la tendencia a ridiculizar todo provoca el rechazo de las demás.
L a persona moderadora tiene que recibir y confirmar el aporte negativo, considerar la crítica, pero evitar que esta sea demasiado general. En este caso, debe solicitar que se concrete y pedir propuestas constructivas.
El Payaso
El payaso del grupo busca llamar la tención no a través d sus contribuciones al tema, sino por medio de juegos, chistes y payasadas. Esto sin embargo, puede tener un efecto positivo, por ejemplo, en las pausas o celebraciones, donde él puede crear un clima alegre. A veces, durante el trabajo, una observación chistosa y acertada
Puede aliviar una situación tensa. Sin embargo el grupo se cansa del payaso cuando desvía e trabajo y dificulta la concentración. La situación se vuelve problemática cuando los chistes contienen agresiones contra el trabajo, el tema, otros participantes o la persona moderadora .
La persona moderadora debe reconocer los aspectos positivos que este participante puede tener e ese grupo. Sin embargo, lo importante será orientar el grupo hacia el trabajo.
El Positivo
Este es el tipo de participante que muchas veces quisiéramos tener. El trabaja con dedicación, sin exponerse demasiado, y esta abierto a cosas nuevas. Por otra parte, otra participantes con otra actitud menos positiva deben etiquetarlo como “ servil” o “arribista” si la persona moderadora lo destaca demasiado.
Se debe evitar que este participante adquiera un rol especial en el grupo para no provocar a los demás. Vale asignarle ciertas funciones, como por ejemplo , integrarlo a l solución de conflictos grupales .
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